Las fundaciones de CECA superan los 1.000 millones de euros de inversión social en España

Las fundaciones vinculadas a CECA destinaron más de 1.004 millones de euros a Obra Social durante 2025, una cifra que sitúa al conjunto de estas entidades como el principal inversor social privado de España. La organización ha puesto en valor su papel en ámbitos como la inclusión social, la cultura, la lucha contra la despoblación, el apoyo a jóvenes y mayores o la sostenibilidad durante el encuentro anual de su Comité Ejecutivo de Obra Social y Fundaciones, celebrado en Logroño los días 10 y 11 de septiembre.
La reunión, organizada con la colaboración de Fundación Caja Rioja, congregó a representantes de alrededor de una veintena de fundaciones de distintas comunidades autónomas. El encuentro sirvió para compartir experiencias, analizar nuevas necesidades sociales y explorar fórmulas de colaboración que permitan ampliar el impacto de los programas desarrollados en los diferentes territorios.
Uno de los principales datos presentados durante las jornadas fue el volumen de recursos movilizados por las entidades asociadas. Del total invertido en 2025, aproximadamente el 36% se destinó a programas sociales, mientras que más de 218 millones de euros se dirigieron a iniciativas relacionadas con cultura y patrimonio. En los últimos doce años, las fundaciones y entidades asociadas a CECA han superado los 9.700 millones de euros de inversión en Obra Social.
Más de 36 millones de beneficiarios
La actividad desarrollada durante 2025 permitió alcanzar a más de 36 millones de personas a través de proyectos sociales promovidos por las entidades vinculadas a CECA. La organización destaca que este modelo combina capacidad financiera con una fuerte implantación territorial, especialmente relevante para detectar necesidades sociales y diseñar programas adaptados a cada entorno.
Las actuaciones abarcan áreas muy diversas, desde la inclusión financiera y el acompañamiento a colectivos vulnerables hasta programas educativos, culturales, medioambientales y de apoyo al medio rural. Las fundaciones también trabajan en iniciativas dirigidas a combatir la soledad, impulsar el emprendimiento, favorecer el acceso a la vivienda o preservar el patrimonio histórico y cultural.
Durante el encuentro, el director general de CECA, Antonio Romero, subrayó la vocación de servicio que comparten las entidades asociadas y el valor de su conocimiento del territorio para responder a las nuevas demandas sociales. También señaló la importancia de reforzar la colaboración público-privada para afrontar desafíos que requieren respuestas coordinadas entre administraciones, empresas y organizaciones sociales.
Esta cooperación cobra especial relevancia en ámbitos donde las necesidades varían significativamente entre territorios. El envejecimiento de la población, la despoblación rural, la brecha digital, las dificultades de acceso a determinados servicios o la protección del patrimonio son algunos de los retos que requieren intervenciones adaptadas al contexto local.
Una red de fundaciones con presencia en toda España
En la reunión participaron representantes de entidades como Fundación CajaCanarias, Fundación Caja Castellón, Fundación Caja Extremadura, Fundación Caja Navarra, Fundación Montemadrid, Fundación Pinnae, Fundación Ávila, Fundación Caja Cantabria, Fundación Mediterráneo, Fundación Caja Inmaculada CAI, Fundación Caja de Burgos, Fundación Unicaja, Fundación Círculo de Burgos, Fundación Ibercaja, Fundos y Funcas, entre otras.
Fundación Caja Rioja ejerció como anfitriona del encuentro. Su presidente, Pablo Arrieta, destacó la importancia de que fundaciones con diferentes dimensiones puedan formar parte de una red común y compartir estrategias y experiencias, manteniendo al mismo tiempo una fuerte vinculación con sus respectivos territorios.
La estructura territorial de estas entidades representa precisamente una de sus principales características. Muchas proceden de las antiguas obras sociales vinculadas a cajas de ahorros y han mantenido su actividad filantrópica y social tras la transformación del sistema financiero español.
Esa trayectoria explica que una parte importante de sus recursos continúe destinada a proyectos de proximidad, desde iniciativas culturales y educativas hasta programas de apoyo a colectivos vulnerables o acciones para dinamizar zonas rurales.
La colaboración como respuesta a nuevas necesidades sociales
El encuentro de Logroño ha servido también para reforzar la cooperación entre las propias fundaciones. CECA considera que compartir conocimiento, modelos de intervención y experiencias permite aumentar la eficacia de los proyectos y detectar antes nuevas necesidades sociales.
La organización defiende además que la colaboración con las administraciones públicas resulta fundamental para multiplicar el alcance de estas actuaciones. La combinación de recursos privados, conocimiento local y políticas públicas puede facilitar respuestas más rápidas ante problemas sociales emergentes.
Con más de 1.000 millones de euros invertidos en un solo año y más de 9.700 millones movilizados durante los últimos doce ejercicios, las fundaciones vinculadas a CECA mantienen así un peso relevante dentro del ecosistema filantrópico español. Su principal reto pasa ahora por adaptar esa capacidad de inversión a problemas cada vez más complejos, desde el envejecimiento y la exclusión social hasta la transformación digital, la despoblación y la sostenibilidad.

