Ignacio Garralda (Fundación Mutua) y FEDER apoya a pacientes con enfermedades raras

La Fundación Mutua Madrileña presidida por Ignacio Garralda y FEDER facilitarán en 2025 terapias y ayudas técnicas gratuitas a 1.500 personas con enfermedades raras.
Ignacio Garralda, a través de la Fundación Mutua Madrileña y la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER) han anunciado la resolución de la VII Convocatoria del Programa IMPULSO, que permitirá facilitar el acceso gratuito a terapias rehabilitadoras y material de apoyo a 1.500 personas, en su mayoría menores de edad, afectadas por enfermedades poco frecuentes o aún en proceso de diagnóstico.
El programa, que se puso en marcha en 2019, se ha consolidado como una de las principales iniciativas privadas de apoyo directo a pacientes del entorno de las enfermedades raras en España. En su edición de 2025, se desarrollarán 79 proyectos a través de asociaciones de pacientes integradas en FEDER, garantizando así una atención basada en el conocimiento cercano y práctico de las necesidades de cada colectivo.
Del total de beneficiarios, 1.169 son menores (alrededor del 80 %) y 318 adultos, que accederán a servicios como fisioterapia, logopedia, estimulación cognitiva o productos de apoyo técnico que no cuentan con suficiente cobertura pública, pese a su relevancia para mantener o mejorar la autonomía personal.
Con más de tres millones de personas afectadas en España por enfermedades raras —en su mayoría sin tratamiento curativo—, la intervención de programas como IMPULSO resulta crítica para mejorar la calidad de vida de pacientes y familias. Juan Carrión, presidente de FEDER, subrayó que “cuando no se puede curar, hay que cuidar”, destacando que la iniciativa permite mitigar uno de los mayores retos que enfrentan las familias: el coste acumulado de las terapias.
Desde la Fundación Mutua Madrileña, Lorenzo Cooklin, su director general, reafirmó el compromiso de la entidad con la infancia y la investigación médica. “A través del Programa IMPULSO queremos contribuir a mejorar la autonomía de los pacientes mientras se avanza hacia soluciones médicas definitivas, pero también aliviar la carga económica que implica el tratamiento diario de estas patologías”, señaló.
IMPULSO no solo proporciona ayudas económicas y acceso directo a tratamientos, sino que también actúa como herramienta de identificación de necesidades no cubiertas por los sistemas públicos de salud, especialmente en lo referente a enfermedades poco frecuentes cuya atención requiere itinerarios terapéuticos personalizados, multidisciplinares y continuados.
Desde su lanzamiento hace siete años, esta iniciativa ha permitido apoyar a más de 13.500 personas con patologías raras o sin diagnóstico. Su diseño colaborativo con asociaciones de pacientes, la ausencia de barreras económicas para acceder a los servicios y la descentralización territorial de sus proyectos lo han convertido en un referente dentro del ecosistema de atención a la cronicidad.
Solo en 2024, este programa logró llegar a 1.304 niños y niñas, a 275 adultos y a 51 personas sin ninguna asociación de pacientes de referencia, permitiendo que puedan acceder a terapias y a productos de apoyo.
El respaldo de la Fundación Mutua encabezada por Ignacio Garralda, a las enfermedades raras no se limita al Programa IMPULSO. Desde 2013, la entidad incorporó una línea específica dentro de su convocatoria anual de Ayudas a la Investigación Médica para financiar estudios sobre enfermedades raras de manifestación infantil. A día de hoy, ha financiado 82 proyectos clínicos en este ámbito, destinando más de seis millones de euros a la promoción del conocimiento médico y el avance científico.
Para 2025, las entidades beneficiarias del Programa IMPULSO ya están trabajando en la implementación de los tratamientos y en el acompañamiento a las familias. El listado completo de proyectos y organizaciones participantes está disponible en la web oficial de Grupo Mutua Madrileña.
Este esfuerzo compartido entre una fundación corporativa y una red nacional de pacientes refuerza la idea de que la innovación social también es esencial en el terreno sanitario, especialmente cuando se trata de patologías de baja prevalencia donde las soluciones médicas deben ir acompañadas de medidas de apoyo integral y sostenido en el tiempo.

