Ciudad Real reduce el abandono escolar: desciende un 14% en la última década

Un estudio pone de manifiesto desigualdades entre las provincias de Castilla-La Mancha y una marcada brecha de género, al mostrar que más del 24% de los hombres en Ciudad Real abandonan sus estudios de forma temprana.
Entre 2011 y 2021, la provincia de Ciudad Real logró reducir en un 14,1% su tasa de abandono escolar temprano, según recoge el informe La geografía del abandono escolar temprano en España, elaborado por las fundaciones Ramón Areces y Sociedad y Educación. Aunque esta bajada es significativa, la provincia aún se sitúa por debajo de otras de la región como Toledo, con un 19,4%, y Albacete, con un 16,8%, y ligeramente por encima de Guadalajara, que registra un 12,8%.
Este indicador se refiere al porcentaje de jóvenes de entre 18 y 24 años que no han terminado la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y no están cursando ninguna formación. A pesar de que Castilla-La Mancha muestra una tendencia a la baja, el estudio subraya la existencia de diferencias de género destacables: en Ciudad Real, como en el resto de la comunidad autónoma, la tasa de abandono entre los hombres es considerablemente mayor que entre las mujeres, superando el 24% en la mayoría de las provincias.
El análisis, que utiliza datos del Censo de Población y Vivienda correspondientes a 2011 y 2021, señala también la influencia de diversos factores socioeconómicos, como el PIB per cápita, la presencia de población inmigrante, el nivel educativo de los padres o la proporción de jóvenes que residen con sus familias, como determinantes clave en la evolución del abandono escolar.
A nivel estatal, la tasa de abandono educativo ha descendido hasta el 13% en 2024, frente al 22% registrado diez años atrás. Sin embargo, persisten grandes diferencias entre regiones. Las zonas del norte y noroeste del país presentan cifras más bajas, mientras que en el sur, las islas y las ciudades autónomas los niveles son considerablemente más altos. Por ejemplo, Guipúzcoa apenas alcanza un 7,5%, mientras que Almería registra un alarmante 32,9%.

